Brillant article de l’escriptor Gustavo Martín Garzo, com sempre culte, punyent i emotiu.

«Tal adelgazamiento de lo real es sin duda uno de los hechos más preocupantes de este tiempo. La pérdida de prestigio de cuanto tiene que ver con las humanidades en la enseñanza es uno de sus signos más claros. Alarma la marginación que asignaturas como Filosofía, Lenguas Clásicas o Historia sufren en los nuevos planes educativos, y la indiferencia con que se trata a esas otras —Literatura, Música, Historia del Arte o Danza— que en otro tiempo recibían el delicado nombre de Bellas Artes. Los nuevos planes educativos exigen que un niño a los cinco años sepa leer, apostando por un modelo que fomenta la competencia, la utilidad y el conformismo, e ignoran sistemáticamente la importancia de las enseñanzas creativas a esa tierna edad. Porque lo que necesita un niño a los cinco años no es saber leer, sino escuchar música y cuentos, conocer su cuerpo y jugar con él, encontrar palabras y figuras que le ayuden entender lo que siente y a encontrar su lugar entre los demás. La educación ha dado la espalda al complejo mundo de sus afectos y apuesta cada vez más por un individuo adaptado, pragmático, obediente a los códigos de su entorno social.»